Acerca de este blog

Rodrigo AguileraHola, ¡bienvenido a mi blog! Mi nombre es Rodrigo Aguilera, soy orador y escritor cristiano. Profesionalmente trabajo como Gerente de Innovación de una empresa social en la ciudad de México, y como consultor independiente en proyectos de diseño, desarrollo Web y traducción simultánea.

En el año 2001, y después de varios años sirviendo en diferentes áreas de liderazgo de una congregación evangélica en la ciudad de Chihuahua, Dios me llamó a salir del Cristianismo organizado, para colaborar en la restauración del eterno propósito en Cristo, ayudando al creyente a conocerle en una forma real y profunda, experimentando la vida de iglesia como lo hicieron los Cristianos del primer siglo, en reuniones de participación abierta (contrario a los servicios dirigidos por un pastor o líder), con una dirección no-jerarquica, y con Cristo como cabeza y centro de nuestra comunión.

Desde el 2004 trabajo equipando y discipulando grupos de creyentes en varias ciudades de mi país. En este blog encontrarás algunas de estas experiencias, así como artículos y materiales de otros autores con quienes comparto una profunda amistad, una misma carga, y un mismo sueño:

Tengo el sueño de que un día la iglesia de Jesucristo se ponga de pie a la altura del llamado que Dios le ha hecho y comience a vivir el verdadero significado de su identidad como la novia del Rey de reyes, que es lo que le roba el corazón al Dios Todopoderoso.

Tengo el sueño de que Jesucristo un día sea la Cabeza de su iglesia otra vez. No en una forma de una piadosa retórica sino en realidad.

Tengo el sueño de que muchos grupos de cristianos, por todas partes, comiencen a encarnar la realidad de que la iglesia es un organismo vivo y no una organización institucional.

Tengo el sueño de que la división clero/laicado algún día sea historia vieja para la iglesia, y que el Señor Jesús mismo remplace el enmohecido sistema de jerarquías humanas que le ha usurpado la autoridad en medio de su pueblo.

Tengo el sueño de que la centralidad y la supremacía de Jesucristo sean el enfoque principal, los pilares, y la meta que persiga cada cristiano y toda iglesia. Y que el pueblo amado de Dios ya no se obsesione más con las cuestiones espirituales y religiosas que los llevan al punto de la división. Y que esa obsesión y esa búsqueda se concentren solo en una persona: el Señor Jesucristo.

Tengo el sueño de que incontables iglesias sean transformadas de organizaciones empresariales de alto vuelo a familias espirituales, auténticas comunidades centradas en Cristo, en las que los miembros se conozcan unos a otros intimamente, se amen de modo inconducional entre ellos, sufran profundamente con el dolor de los demás, y se gocen siempre con los que se gozan.

Tengo ese sueño hoy …

Frank Viola
De de su libro “La Iglesia Reconfigurada”